La plaga procedente de Centroamérica mantiene bajo presión al sector pecuario; autoridades reportan casi 14 meses de contención en el sur-sureste y avances en la reapertura de exportaciones a Estados Unidos.
La reintroducción del gusano barrenador del ganado (GBG) representa el mayor desafío para la ganadería mexicana desde la erradicación de la fiebre aftosa, hace más de 70 años. Así lo expuso el director general de Salud Animal del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), Gabriel Ayala Borunda, durante un foro sobre sanidad pecuaria realizado en la Cámara de Diputados.
El funcionario señaló que la plaga, procedente de Centroamérica, ha obligado a intensificar las labores de vigilancia y control sanitario. De acuerdo con su exposición, la coordinación entre las autoridades y los productores ha permitido mantenerla contenida durante casi 14 meses en la región sur-sureste del país.
El avance, sin embargo, no significa que la amenaza haya desaparecido. La propia autoridad sanitaria reconoció que el gusano barrenador continúa siendo un reto para la producción pecuaria nacional y que su atención requiere intervenciones en campo y medidas específicas para contener los brotes.
Control de brotes y liberación de moscas estériles
Durante su participación, Ayala Borunda explicó que los resultados recientes se atribuyen a acciones de campo y a la liberación estratégica de moscas estériles, una de las medidas utilizadas en la estrategia para combatir la plaga.
El director general de Salud Animal indicó que el Senasica y el sector productivo han trabajado de manera coordinada para responder a la emergencia. No obstante, durante el foro no se presentaron cifras sobre el número total de casos, las pérdidas económicas acumuladas o la cantidad de animales afectados.
La ausencia de esos indicadores impide dimensionar, con los datos expuestos en el encuentro, el impacto económico total de la plaga en la ganadería mexicana. Los resultados comunicados se centraron en la contención regional, el control de brotes y la recuperación gradual de las exportaciones.
Estados Unidos reabre gradualmente la frontera al ganado
Uno de los resultados señalados durante el foro fue el acuerdo alcanzado en agosto con el Gobierno de Estados Unidos para reabrir gradualmente la frontera a las exportaciones mexicanas de ganado en pie.
La apertura comenzó a contemplar los cruces de Agua Prieta, Sonora, y San Jerónimo, Chihuahua. De acuerdo con Ayala Borunda, se prevé que el proceso avance próximamente en la estación cuarentenaria de Puerto Palomas, también en Chihuahua.
La reactivación de estos puntos representa un avance para la comercialización internacional del ganado mexicano, luego de las restricciones relacionadas con la situación sanitaria. Sin embargo, la información presentada no especificó el volumen de animales que ha vuelto a exportarse, el valor de las operaciones comerciales ni una fecha precisa para la incorporación de Puerto Palomas.
La reapertura gradual muestra que el control sanitario y el acceso a los mercados internacionales están estrechamente vinculados. Para los productores, mantener condiciones que permitan la movilización y comercialización de animales es uno de los principales desafíos en medio de la emergencia.
Tuberculosis, brucelosis y garrapata también afectan al sector
El gusano barrenador no es la única amenaza sanitaria mencionada durante el encuentro. El representante del Senasica indicó que veterinarios y productores mantienen trabajos para reducir progresivamente la prevalencia de tuberculosis bovina, brucelosis y garrapata, problemas que afectan la productividad ganadera y pueden limitar la comercialización de animales dentro y fuera del país.
Ayala Borunda explicó que el organismo realiza labores durante todo el año para prevenir la entrada de plagas y enfermedades ausentes del territorio nacional, además de atender amenazas presentes en el país.
La sanidad animal tiene repercusiones que van más allá de los ranchos y las unidades de producción. Las enfermedades del ganado pueden afectar los costos de operación, la disponibilidad de animales para comercialización y el cumplimiento de las condiciones sanitarias exigidas por los mercados.
Durante el foro, los participantes también relacionaron la protección sanitaria del sector pecuario con la seguridad alimentaria, el sustento de las familias que dependen de esta actividad, la salud pública y la conservación de los ecosistemas.
Ganaderos piden certidumbre ante la emergencia
El presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), Homero García de la Llata, reconoció el trabajo de los médicos veterinarios del Senasica y de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural para controlar y erradicar el gusano barrenador en el menor tiempo posible.
El dirigente sostuvo que la estrategia integral ha permitido observar daños menores a la ganadería nacional. También vinculó los avances en el control de la plaga y la liberación de moscas estériles con la recuperación de las exportaciones.
Durante su intervención, García de la Llata agradeció a la titular de Agricultura, Columba Jazmín López Gutiérrez, los esfuerzos realizados por el personal sanitario. Sus declaraciones reflejaron la valoración de la organización ganadera sobre las medidas aplicadas, aunque en el encuentro no se detallaron cifras que permitieran cuantificar los daños evitados.
La preocupación del sector también pasa por las condiciones para producir y comercializar ganado. La continuidad de las medidas sanitarias y la recuperación de los cruces fronterizos son elementos relevantes para una actividad que depende del cumplimiento de requisitos de movilización y exportación.
Cámara de Diputados plantea revisar los desafíos del campo
El foro La Salud Animal como pilar de la Seguridad Alimentaria y la Competitividad Pecuaria fue organizado por la Comisión de Ganadería de la Cámara de Diputados y la Industria Farmacéutica Veterinaria (Infarvet).
El presidente de la comisión, el diputado Ricardo Gallardo Juárez, señaló que el órgano legislativo tiene identificados los desafíos del sector, entre ellos la emergencia por el gusano barrenador. También indicó que buscarán mantener la participación de especialistas y representantes de la cadena productiva en la discusión de propuestas para el campo.
El legislador afirmó que las decisiones de la comisión y del Pleno deben responder a las necesidades de los productores, con el objetivo de ofrecer mayor certidumbre y reglas claras para las familias ganaderas y los consumidores.
En el encuentro participaron representantes del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), la Unión Nacional de Avicultores, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), además de integrantes de los sectores ganadero, farmacéutico y académico.
La contención será clave para recuperar la normalidad comercial
Los datos expuestos en la Cámara de Diputados apuntan a dos frentes centrales para la ganadería mexicana: mantener bajo control el gusano barrenador y avanzar en la recuperación de las exportaciones de ganado en pie.
Aunque las autoridades reportaron avances en la contención de la plaga y en la reapertura de cruces fronterizos, todavía quedan indicadores necesarios para evaluar la dimensión de la emergencia, entre ellos la evolución de los casos, el impacto económico sobre los productores y los volúmenes de exportación recuperados.
Por ahora, el sector pecuario enfrenta el desafío de sostener las medidas de vigilancia y control mientras busca recuperar las condiciones para comercializar animales en los mercados internacionales. La evolución de la plaga y el alcance de las restricciones comerciales serán factores determinantes para conocer el impacto final de esta emergencia sanitaria en la ganadería nacional.