El puerto de Guaymas volvió a colocarse en el radar internacional. Esta semana recibió la visita de autoridades económicas de México y Estados Unidos, en un momento clave para los planes de expansión logística y energética del noroeste del país.
El subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, encabezó una visita de trabajo para revisar los avances en la modernización del puerto, acompañado por Ernesto Acevedo, ministro de la Secretaría de Economía en Washington, y por Tommy Joyce, subsecretario interino del Departamento de Comercio de Estados Unidos. El mensaje fue claro: Guaymas se perfila como un punto estratégico para el comercio hacia Asia y el Pacífico.
Durante el recorrido, la delegación binacional inspeccionó áreas de carga y pasajeros, además de proyectos de infraestructura pensados para la exportación de productos energéticos, como gas natural y carbón, provenientes de Texas, el suroeste estadounidense y el noroeste de México. Estos flujos buscan abrir nuevos mercados fuera del continente americano.
La visita se dio en un contexto de fuertes inversiones privadas, tanto mexicanas como estadounidenses, a lo largo de la costa del Golfo de California, donde Guaymas juega un papel central como nodo logístico. Autoridades coincidieron en que la modernización del puerto permitirá reducir costos, mejorar tiempos de traslado y elevar la competitividad regional.
Como parte de la agenda, el subsecretario sostuvo un encuentro con el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, para revisar los alcances del Plan Sonora, una estrategia que busca insertar al estado en las cadenas globales de valor, especialmente en sectores como energía, logística e industria pesada.
También se realizó una mesa de diálogo con empresas del sector portuario y logístico, entre ellas Union Pacific, Ferromex, Grupo México, ArcelorMittal y AMIGO LNG, con el objetivo de alinear esfuerzos entre el sector público y privado.
De acuerdo con autoridades federales, el desarrollo de estos proyectos podría detonar un incremento significativo en las exportaciones, así como una nueva ola de inversiones energéticas en Sonora, Chihuahua y Sinaloa, impulsando la diversificación productiva y la transición hacia energías más limpias.
En un escenario global marcado por tensiones comerciales y ajustes en las cadenas de suministro, México apuesta por su ubicación estratégica, y Guaymas aparece como una de sus cartas fuertes para fortalecer la seguridad económica regional.