El Gobierno de México manifestó su “grave preocupación” por la resolución preliminar de Estados Unidos sobre presuntas prácticas de dumping en las exportaciones mexicanas de fresa y advirtió que el caso podría sentar un precedente complicado para otros productos hortofrutícolas del país.
La Secretaría de Economía informó que el Departamento de Comercio de Estados Unidos determinó de manera preliminar márgenes de dumping de entre 3.37 y 5.28 por ciento para algunas empresas mexicanas, mientras que para la mayoría de los exportadores fijó una tasa de 4.83 por ciento.
La acusación estadounidense sostiene que las fresas provenientes de México ingresan al mercado de ese país a precios inferiores a los considerados adecuados para su industria nacional. Sin embargo, la dependencia mexicana rechazó esa interpretación y cuestionó la metodología utilizada por las autoridades estadounidenses.
Economía consideró “arbitraria” la aplicación de criterios relacionados con la estacionalidad y la regionalidad, al señalar que no serían compatibles con las disposiciones del Acuerdo Antidumping de la Organización Mundial del Comercio (OMC) ni con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Investigación surgió tras petición de productores de Florida
El procedimiento comenzó después de que productores de Florida solicitaran, el 31 de diciembre de 2025, la aplicación de derechos antidumping contra la fresa mexicana.
La resolución actual todavía no es definitiva. Como parte del proceso, la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (ITC) determinó en marzo que no existían elementos suficientes para considerar a la llamada fresa de invierno como un producto separado ni para reconocer la existencia de un mercado regional específico.
No obstante, previamente la misma comisión había considerado que había indicios razonables de un posible daño material para una industria estadounidense, por lo que permitió que la investigación continuara.
Miles de productores podrían resentir la medida
La Secretaría de Economía señaló que una eventual confirmación de los aranceles podría afectar a cerca de 5 mil productores mexicanos de fresa. El impacto sería particularmente relevante para pequeños agricultores, ya que 97 por ciento trabaja superficies de 10 hectáreas o menos.
La actividad también genera alrededor de 151 mil empleos, por lo que el sector mexicano considera que una medida definitiva tendría efectos que irían más allá de las empresas exportadoras.
Tan solo en 2025, México envió aproximadamente 263 mil toneladas de fresa al mercado estadounidense, con un valor cercano a mil millones de dólares, de acuerdo con datos de la propia Secretaría de Economía.
Sector advierte posibles efectos en precios y abasto
El Consejo Nacional Agropecuario (CNA) también expresó su rechazo a la medida y alertó sobre el riesgo de que criterios relacionados con temporadas o regiones terminen aplicándose posteriormente a otros productos del campo mexicano.
El organismo señaló que una ampliación de ese tipo podría generar incertidumbre para productores, exportadores e inversionistas, además de provocar presiones sobre el abasto y los precios para los consumidores.
Por su parte, Aneberries, organización que representa a productores y exportadores del sector, defendió que las cadenas productivas de ambos países son complementarias, no competidoras directas.
La asociación explicó que México abastece principalmente al mercado estadounidense entre noviembre y marzo, cuando disminuye la producción local, mientras durante el verano Estados Unidos, especialmente California, suministra fresa al mercado mexicano.
Además, el sector mexicano sostiene que su competitividad responde a condiciones productivas y comerciales y no a prácticas desleales.
Resolución final llegará en 2027
Mientras el proceso sigue su curso, la Secretaría de Economía aseguró que mantendrá la coordinación con productores y exportadores para dar seguimiento a las siguientes etapas de la investigación.
Una vez que la resolución preliminar sea publicada en el Registro Federal estadounidense, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza podrá exigir depósitos en efectivo equivalentes a los márgenes determinados.
Por ahora, esas tasas son provisionales y todavía pueden modificarse. El Departamento de Comercio de Estados Unidos tiene previsto emitir su decisión final alrededor del 8 de enero de 2027.
El sector fresero mexicano, mientras tanto, mantiene la mirada puesta en ese procedimiento, pues una resolución definitiva en contra podría no solo encarecer las exportaciones, sino abrir una puerta que el Gobierno mexicano teme pueda terminar afectando a otros productos del campo nacional.