Una empresa constituida hace apenas tres años y con experiencia documentada principalmente en labores de supervisión y asesoría técnica obtuvo, junto con otra compañía, un contrato por 837 millones 138 mil 946.15 pesos para realizar durante un año el mantenimiento de alrededor de 1,260 kilómetros de vías del Tren Maya.
De acuerdo con una ficha informativa sustentada en documentos corporativos y constancias del procedimiento de contratación, el 21 de julio de 2026, Tren Maya, S.A. de C.V. adjudicó el contrato TM-RMSG-MANTO-1-4/2026-OP-001 al consorcio integrado por HEMOSA Ingeniería, S.A. de C.V. y ASCH, S.A. de C.V.
El contrato, con una vigencia de 365 días y un monto que incluye IVA, contempla trabajos de inspección, vigilancia, mantenimiento y corrección de anomalías estructurales en vías comerciales, dobles, auxiliares y laderos correspondientes a los tramos 1, 2, 3 y 4.
Las labores abarcan el recorrido comprendido entre Palenque y Mérida Teya, así como el tramo de Mérida Teya al Aeropuerto de Cancún, por lo que se trata de una zona relevante para la operación de la infraestructura ferroviaria.
Una empresa constituida en 2023
Uno de los elementos que destaca en la documentación es la antigüedad de HEMOSA Ingeniería. La compañía fue constituida el 24 de febrero de 2023, mediante el instrumento notarial número 26,705, y quedó registrada ante el Registro Público de Comercio el 4 de mayo del mismo año.
La empresa inició operaciones con un capital social de 200 mil pesos. Su objeto social contempla de manera general actividades relacionadas con obras de infraestructura, aunque, de acuerdo con la ficha analizada, no establece de manera expresa una especialización en mantenimiento de vías férreas.
El administrador único de HEMOSA es Hedi Menjour, quien cuenta con facultades generales de administración, representación, actos de dominio y gestiones fiscales.
Los antecedentes documentados de la compañía dentro del Tren Maya se concentran principalmente en actividades realizadas entre marzo y diciembre de 2023, cuando participó mediante subcontratación en el Tramo 7, correspondiente a la zona de Bacalar-Escárcega.
Según la información proporcionada, esas labores estuvieron relacionadas principalmente con supervisión técnica, control de calidad, asesoría y elaboración de metodologías constructivas. La documentación citada cuestiona si dichos antecedentes son equiparables a la experiencia necesaria para ejecutar directamente trabajos de mantenimiento correctivo en vías ferroviarias en operación.
Diferencias entre documentos del procedimiento
Otro de los puntos señalados en la ficha es una aparente diferencia entre documentos correspondientes al proceso de licitación.
De acuerdo con el análisis, en el acta de presentación y apertura de proposiciones HEMOSA habría comparecido y entregado su propuesta técnica y económica de manera individual.
Sin embargo, en el acta de fallo la adjudicación aparece a favor de HEMOSA en participación conjunta con ASCH, S.A. de C.V.
La diferencia deberá ser aclarada por Tren Maya, S.A. de C.V., particularmente para determinar si la participación conjunta estaba prevista desde el inicio del procedimiento, si el convenio correspondiente fue presentado oportunamente y si la integración del consorcio cumplió con las condiciones establecidas en la convocatoria.
La sola diferencia entre los documentos no determina por sí misma una irregularidad, pero constituye un elemento que puede ser revisado dentro del expediente de contratación.
Cuestionamientos sobre capacidad técnica
La documentación también refiere observaciones relacionadas con aspectos como experiencia especializada, disponibilidad de mano de obra calificada, cumplimiento contractual y maquinaria.
Pese a esas observaciones, el consorcio obtuvo la adjudicación del contrato. La ficha sostiene que la evaluación económica y la ponderación de costos tuvieron un peso relevante en el resultado final.
El cambio en el tipo de responsabilidad asumida por HEMOSA es uno de los aspectos que genera mayor interés en el caso: de participar en actividades de supervisión y consultoría técnica durante 2023, la empresa pasó a formar parte del consorcio encargado del mantenimiento físico y correctivo de aproximadamente 1,260 kilómetros de vías.
La documentación disponible no establece por sí misma que la compañía carezca de capacidad para ejecutar los trabajos, pero plantea interrogantes sobre la experiencia específicamente acreditada para una tarea de esta magnitud y sobre los recursos técnicos, humanos y materiales comprometidos en la propuesta.
Solicitan revisar la adjudicación
Por el monto del contrato y la relevancia de la infraestructura involucrada, los elementos señalados han generado llamados para que el procedimiento sea revisado por las instancias correspondientes.
Entre los aspectos que podrían ser examinados se encuentran la experiencia acreditada por las empresas, disponibilidad de maquinaria, plantilla de especialistas, capacidad operativa y documentación relacionada con la integración del consorcio.
También resulta relevante determinar si las condiciones establecidas en la convocatoria fueron cumplidas en su totalidad y si la participación de ASCH quedó debidamente sustentada desde las etapas iniciales del procedimiento.
En este contexto, podrían intervenir instancias como la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, la Auditoría Superior de la Federación y los órganos internos de control, conforme a sus respectivas atribuciones y a partir de la documentación que integra el expediente.
El mantenimiento de las vías constituye una actividad fundamental para la operación del Tren Maya, debido a que las labores de inspección, conservación y corrección de anomalías están directamente relacionadas con la infraestructura utilizada por los trenes.
Los señalamientos contenidos en la ficha informativa no constituyen por sí mismos una determinación de responsabilidad administrativa o legal. Sin embargo, las diferencias documentales y los cuestionamientos sobre la experiencia y capacidad técnica acreditadas pueden ser objeto de una revisión formal que permita determinar si la adjudicación se realizó conforme a las reglas del procedimiento y si el consorcio cuenta con los recursos necesarios para cumplir con un contrato superior a los 837 millones de pesos.